Skip links

Pan casero de masa madre de espelta

Pan casero de masa madre de espelta recién horneado con corteza crujiente y miga aireada sobre fondo neutro.
Laboriosa 133 kcal/ración

Si te apetece un pan con sabor profundo, corteza crujiente y una miga que aguante tostadas y bocadillos sin desmoronarse, el pan casero de masa madre de espelta es una elección que no falla. La espelta aporta un matiz ligeramente dulce y a fruto seco, y la fermentación lenta ayuda a construir ese aroma “a pan de verdad” que llena la cocina y convierte cualquier comida sencilla en un pequeño ritual.

Por qué merece la pena el pan casero de masa madre de espelta

Hacer pan en casa no va de complicarse: va de recuperar el control sobre la textura y el punto de tueste, y de aprender a leer la masa para que el resultado sea consistente. Este pan casero de masa madre de espelta brilla especialmente cuando buscas un pan versátil: desde una tostada con tomate hasta un acompañamiento para cremas y guisos. Si te gusta explorar más elaboraciones de panadería casera, puedes descubrir otras ideas en la sección de recetas de pan.

Cuándo apetece más el pan casero de masa madre de espelta

Hay días en los que el cuerpo pide una rebanada tibia, con un exterior firme y un interior esponjoso. Es el pan perfecto para fines de semana tranquilos, para preparar tostadas en serie y congelarlas, o para darle protagonismo a un desayuno completo. Y si te atraen las versiones con matices más rústicos, échale un vistazo al pan de masa madre semi integral, que también encaja genial en rutinas de batch cooking.

Claves de sabor y textura (sin complicaciones)

La magia está en el equilibrio: una buena hidratación, reposos bien aprovechados y un horneado que favorezca el golpe de vapor inicial para que el pan crezca.  La espelta es un trigo ancestral que fue un alimento básico muy importante en algunas partes de Europa, desde la Edad de Bronce hasta la época medieval. Entra aquí si quieres aprender mas sobre la harina de espelta, sus beneficios y su historia,

  • Ideal para tostadas crujientes y bocadillos con buena estructura.
  • Sabor más aromático gracias a la fermentación lenta.
  • Textura muy agradecida para congelar en rebanadas y reutilizar.

Con un poco de práctica, el pan casero de masa madre de espelta se convierte en una receta de fondo de armario: repetible, reconfortante y con ese punto artesanal que se nota desde el primer corte.

Ingredientes

Para 16 raciones (cantidades orientativas).
  • 425 g de agua (375 g + 50 g masa madre)
  • 300 g de harina de fuerza (250 g + 50 g masa madre)
  • 3.5 g de levadura seca
  • 250 g de harina de espelta
  • 50 g de harina integral
  • 10 g de sal
  • Harina de arroz para espolvorear

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Prepara la masa madre mezclando 50 g de agua, la levadura y 50 g de harina de fuerza; tapa y deja que doble su volumen.
  2. En un recipiente amplio añade en este orden: agua, harina de fuerza, masa madre, harina de espelta y la harina integral; mezcla hasta integrar.
  3. Añadir la sal y mezclar hasta integrar
  4. Tapa y deja fermentar hasta que triplique su volumen.
  5. Realiza 4 tandas de pliegues cada hora: estira y pliega desde los laterales, tapa y reposa entre tandas.
  6. Antes del cuarto pliegue, forra dos cestas o boles con paños y espolvorea harina de arroz.
  7. Divide la masa en dos y coloca cada mitad en su cesta; tapa y deja fermentar hasta doblar.
  8. Precalienta una olla de hierro en el horno a 250 ºC durante 1 hora.
  9. Vuelca una masa en la olla espolvoreada con harina de arroz, tapa y hornea 20 minutos; destapa y hornea 20 minutos más, vigilando el color.
  10. Saca con cuidado la olla, desmolda el pan y enfría sobre rejilla; repite con la otra masa.

Versión Thermomix

  1. Prepara la masa madre: mezcla en un bol 50 g de agua, la levadura y 50 g de harina de fuerza; tapa y deja que doble su volumen.
  2. Pon en el vaso agua, harina de fuerza, masa madre, harina de espelta, sal y harina integral; amasa. 3 min / amasar / vel espiga
  3. Saca la masa a un bol y reposa 30 min; continúa pliegues suaves hasta que la masa mejore de textura.
  4. Deja fermentar hasta que doble su volumen o haz un levado lento en nevera tapado; templa antes de formar.
  5. Espolvorea ligeramente la encimera, haz un atillo plegando los bordes hacia dentro y bolea para dar tensión.
  6. Coloca la masa en un bol con paño enharinado como cestillo, con la unión hacia arriba; fermenta unas 3 h según temperatura ambiente.
  7. Precalienta el horno a 250 ºC con la olla de hierro dentro (calor abajo).
  8. Rocía harina de arroz en la olla, deposita la masa con cuidado, greña y tapa; hornea 20 min, luego baja a 200 ºC y hornea 20 min sin tapa.
  9. Retira con precaución y enfría sobre rejilla.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 16 raciones.
  • Energía: 133 kcal
  • Proteínas: 5 g
  • Hidratos de carbono: 26 g
  • Grasas: 0 g
  • Fibra: 1 g
  • Sal: 0.6 g

Consejos y variaciones

  • Si buscas una corteza más marcada, deja que la olla de hierro esté bien precalentada y evita abrir el horno durante el primer tramo de horneado.
  • Para que la masa no se pegue al paño/cesta, espolvorea generosamente con harina de arroz y sacude el exceso antes de volcar.
  • Ajusta la fermentación a la temperatura ambiente: en días fríos, alarga el levado; en días cálidos, vigila el volumen para que no se sobrefermente.
  • Para una miga más abierta, manipula la masa con suavidad en los pliegues y en el formado, buscando tensión sin desgasificar en exceso.
  • Si no tienes olla tipo “horno holandés”, usa una bandeja con vapor (recipiente metálico con agua caliente) para ayudar al desarrollo inicial. :contentReference[oaicite:0]{index=0}