El pescado al limón es una receta perfecta cuando apetece comer ligero sin renunciar a un plato con carácter: el toque cítrico refresca, la salsa queda suave y el resultado es de esos que entran solos, incluso en días fríos. Además, el pescado al limón funciona igual de bien para una comida rápida entre semana que para un menú más cuidado, porque tiene ese punto “limpio” de sabor que combina con casi cualquier guarnición.
Cómo conseguir un pescado al limón jugoso y con salsa equilibrada
La gracia de este plato está en el equilibrio: que el limón aporte alegría sin tapar el sabor del pescado, y que la salsa quede ligada y agradable. Para lograrlo, conviene cuidar el punto de cocción y dejar que el conjunto repose un instante antes de llevarlo a la mesa. Si te gusta planificar tus menús con proteínas fáciles de digerir, puedes inspirarte en otras ideas de pescado blanco y crear combinaciones sencillas para toda la semana.
Ideas para acompañar el pescado al limón sin complicarte
Una de las ventajas del pescado al limón es lo bien que encaja con acompañamientos muy distintos: desde opciones vegetales ligeras hasta guarniciones más saciantes, según el momento. Si lo que buscas es completar el plato con algo fácil y saludable, en la sección de guarniciones encontrarás propuestas que combinan especialmente bien con sabores cítricos y salsas suaves.
Cuándo apetece más y por qué merece la pena
Este plato suele apetecer cuando quieres algo caliente, reconfortante y a la vez ligero: cenas de invierno, comidas de diario con poco tiempo o días en los que te apetece “resetear” con una receta simple. El pescado es una opción habitual en patrones de alimentación equilibrados, y si te interesa profundizar más en lo que comes, te diré que Incluir pescado blanco en tu dieta no solo es delicioso, sino que también es muy beneficioso. Estos pescados son ricos en proteínas de alta calidad, necesarias para la construcción y reparación de tejidos en el cuerpo.
- Sabor fresco y limpio que combina con muchos acompañamientos.
- Plato rápido, ideal para menús de diario.
- Resultado ligero, perfecto para cenas y temporadas frías.
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Ingredientes
Para 5 raciones (cantidades orientativas).-
800 g de pescado blanco
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200 g de zumo de limón
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20 g de aceite de oliva
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3 dientes de ajo
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125 g de agua o caldo de pescado
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Sal
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Perejil fresco
Preparación
Elige el método de cocinado.- Lava el pescado y escúrrelo muy bien.
- Pela y pica los ajos al gusto.
- Calienta el aceite en una sartén y sofríe los ajos sin que se quemen.
- Incorpora el pescado y sella por ambos lados.
- Añade el zumo de limón y el agua o caldo; tapa y cocina a fuego medio unos 15 minutos, hasta que el pescado esté en su punto.
- Variante de macerado: deja el pescado 4–5 horas con ajo, sal, perejil, limón y aceite; cocina con el zumo y el agua, tapado, unos 20 minutos, y deja reposar 5 minutos antes de servir.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 5 raciones.- Energía: 171 kcal
- Proteínas: 26 g
- Hidratos de carbono: 2 g
- Grasas: 7 g
- Fibra: 0 g
- Sal: 1.4 g
Consejos y variaciones
- Elige un pescado blanco firme para que mantenga mejor la forma durante la cocción.
- Para un sabor más redondo, prueba la **variante de macerado** (4–5 horas) antes de cocinar.
- Si buscas una salsa más suave, cocina tapado y deja reposar unos minutos antes de servir para que se asiente.
- Ajusta el punto final controlando el tiempo (aprox. 15 min de cocción) según el grosor del pescado.