La ensalada de naranja es el tipo de receta que sorprende por lo simple y, a la vez, por lo redonda que queda cuando cuidas los detalles. En apenas unos minutos tienes un plato fresco, aromático y con un equilibrio perfecto entre dulzor natural y un aliño suave. Es una opción ideal cuando apetece algo ligero, especialmente en invierno, y quieres salir de la rutina sin complicarte.
Por qué la ensalada de naranja es un entrante que siempre apetece
La clave de este plato está en su contraste: la naranja aporta jugosidad y un dulzor muy agradable, mientras que la cebolla en juliana suma un punto crujiente que le da carácter. El aceite de oliva redondea y el vinagre despierta el sabor sin taparlo. Además, se prepara sin cocción, así que es perfecta para esos días en los que buscas una comida rápida, pero bien presentada. Si te gustan las recetas de este estilo, en la sección de ensaladas tienes más ideas frescas para alternar durante la semana.
Cómo conseguir una ensalada de naranja con acabado “gourmet”
El resultado cambia mucho según el corte y el montaje. Retirar por completo la parte blanca de la naranja evita amargor y hace que el bocado sea limpio. Si además cortas la cebolla muy fina y colocas las rodajas con orden, el plato gana presencia al instante. La hierbabuena, añadida al final, aporta un aroma que lo eleva sin necesidad de añadir nada más. Para seguir ampliando tu repertorio de platos vegetales sencillos, puedes inspirarte también en estas recetas vegetarianas pensadas para el día a día.
Cuándo servirla y cómo encaja en una alimentación equilibrada
Esta receta funciona muy bien como entrante ligero, como acompañamiento de un plato principal o incluso como cena rápida si buscas algo fresco. Es especialmente práctica cuando no quieres cocinar, pero sí te apetece comer “de verdad”, con ingredientes simples y reconocibles. Para recomendaciones generales sobre alimentación saludable en español, puedes consultar la Fundación Española de la Nutrición.
- Perfecta para invierno: fresca, rápida y con sabor brillante.
- Ideal para cuando no apetece cocinar, pero sí comer ligero.
- Mejora mucho cuidando el corte, el orden del emplatado y el momento del aliño.
Si buscas una receta mínima, vistosa y diferente, la ensalada de naranja es un acierto seguro: sencilla, aromática y lista en un momento.
Los antioxidantes contribuyen a tener un sistema inmunológico sano y a prevenir el desarrollo de enfermedades como el cáncer, el infarto de miocardio, el ictus y los procesos neurodegenerativos. La naranja es uno de los principales antioxidantes de que disponemos. Si quieres saber mas de los antioxidantes, aquí te dejo este interesante artículo de la Fundación Española del Corazón.
Ingredientes
Para 1 raciones (cantidades orientativas).-
200 g de naranja
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30 g de cebolla
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10 g de aceite de oliva
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Sal
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5 g de vinagre
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Hojas de hierbabuena
Preparación
Elige el método de cocinado.- Pela la naranja retirando la parte blanca para evitar amargor.
- Córtala en rodajas y colócalas en una fuente.
- Pela y corta la cebolla en juliana y repártela sobre la naranja.
- Sazona con sal, riega con aceite y el vinagre, y termina con hojas de hierbabuena.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 1 raciones.- Energía: 176 kcal
- Proteínas: 2 g
- Hidratos de carbono: 20 g
- Grasas: 10 g
- Fibra: 5 g
- Sal: 2 g
Consejos y variaciones
- Retira muy bien la parte blanca de la naranja para evitar amargor y conseguir un bocado más limpio.
- Para un acabado más fino, corta la naranja en rodajas muy regulares o en “supremas” (gajos sin piel) manteniendo los mismos ingredientes.
- Corta la cebolla en juliana muy fina para que no domine y quede integrada con la naranja.
- Añade el aliño al final y justo antes de servir para que la naranja no suelte demasiado jugo.
- Termina con la hierbabuena en el último momento para mantener su aroma fresco.