La crema de verdura es un básico de cocina saludable que siempre viene bien: reconforta, sienta ligero y permite aprovechar verduras de temporada con una preparación sencilla. Es la opción perfecta para cenas en las que apetece algo caliente, suave y fácil de digerir, pero también funciona como primer plato en comidas más completas. Cuando está bien triturada y ajustada de textura, se vuelve sedosa y agradable, con un sabor limpio que no necesita demasiado para brillar.
Por qué la crema de verdura es tan práctica para el día a día
Con pocos pasos y mínima complicación, la crema de verdura te ayuda a incluir más vegetales en la semana sin tener que pensar demasiado en combinaciones. Además, es muy fácil de conservar: aguanta bien en la nevera y suele mejorar de un día para otro. Si te apetece ampliar tu repertorio de platos de cuchara y cenas ligeras, puedes explorar recetas de cremas para variar sabores y texturas.
Cómo lograr una crema de verdura más fina y apetecible
La textura marca la diferencia. Un triturado completo y un ajuste final de espesor consiguen una crema más “redonda”, con sensación de plato cuidado. También ayuda servirla bien caliente y con un topping simple que aporte contraste. Si quieres ideas de acompañamientos suaves para completar el menú, en guarniciones encontrarás opciones ligeras que combinan muy bien con platos de cuchara.
Cuándo apetece más y cómo encajarla en un menú equilibrado
La crema de verdura funciona especialmente bien en cenas, cuando buscas algo calentito sin pesadez, o como primer plato antes de un segundo más proteico. Las cremas de verduras son la opción ideal para aquellos que desean disfrutar de platos reconfortantes y saludables al mismo tiempo, son la opción ideal para aquellos que desean disfrutar de platos reconfortantes y saludables al mismo tiempo.
- Ideal para cenas ligeras y reconfortantes.
- Fácil de preparar en cantidad y guardar para varios días.
- Admite toppings sencillos para mejorar textura y presentación.
En resumen, una buena crema de verdura es un comodín imprescindible: rápida, versátil y siempre apetecible cuando te apetece cuidarte sin complicarte.
Ingredientes
Para 5 raciones (cantidades orientativas).-
300 g de calabacín
-
300 g de judias verdes
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250 g de calabaza
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200 g de puerro
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100 g de nabo
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20 g de aceite de oliva
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20 g de apio verde
-
Sal
Preparación
Elige el método de cocinado.- Lavar todas las verduras.
- Pelar la patata, la calabaza y el nabo.
- Retirar los extremos de las judías verdes y trocearlas.
- Cortar el calabacín, la calabaza, la patata, el puerro, el nabo y el apio verde en trozos de tamaño similar.
- Calentar una olla amplia con aceite de oliva.
- Añadir el puerro y el apio verde y rehogar ligeramente.
- Incorporar el calabacín, las judías verdes, la calabaza, la patata y el nabo.
- Cubrir con agua y añadir sal.
- Cocinar hasta que todas las verduras estén tiernas.
- Retirar del fuego y triturar hasta obtener una crema suave y homogénea.
- Rectificar de sal si fuera necesario y servir caliente.
Versión Thermomix
- Lavar todas las verduras.
- Pelar la patata, la calabaza y el nabo.
- Retirar los extremos de las judías verdes y trocearlas.
- Cortar el calabacín, la calabaza, la patata, el puerro, el nabo y el apio verde en trozos.
- Añadir el puerro, el apio verde y el aceite de oliva al vaso y trocear. 5 seg / vel 5
- Bajar los restos hacia las cuchillas y sofreír. 5 min / 120 ºC / vel 1
- Incorporar el calabacín, las judías verdes, la calabaza, la patata y el nabo.
- Añadir agua hasta cubrir las verduras y agregar sal.
- Cocinar hasta que las verduras estén tiernas. 30 min / 100 ºC / vel 1
- Triturar hasta obtener una crema suave y homogénea. 1 min / vel 10
- Rectificar de sal si fuera necesario y servir caliente.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 5 raciones.- Energía: 118 kcal
- Proteínas: 4 g
- Hidratos de carbono: 12 g
- Grasas: 6 g
- Fibra: 6 g
- Sal: 1.1 g
Consejos y variaciones
- Tritura lo justo y termina con unos segundos extra para una textura realmente fina y sin grumos.
- Si te queda demasiado espesa, ajusta con un poco de agua caliente o caldo, poco a poco, hasta el punto deseado.
- Para una crema más “gourmet”, sirve con picatostes caseros y un hilo de aceite de oliva justo al final.
- Si buscas un resultado más suave, cuela la crema (opcional) antes de servir.