Skip links

Espinacas a la crema con salmón

Espinacas a la crema con salmón gratinadas en fuente blanca, con dados de salmón dorados, crema ligera y acabado de queso rallado en fondo neutro y luminoso
Fácil 447 kcal/ración

Las espinacas a la crema con salmón son una receta de invierno que lo tiene todo para triunfar en el día a día: se prepara en poco tiempo, queda cremosa sin resultar pesada y termina con un gratinado que hace que parezca un plato “de ocasión” aunque sea facilísimo. La combinación funciona porque el salmón aporta jugosidad y las espinacas, bien salteadas, quedan envueltas en una crema ligera con un punto aromático de nuez moscada.

Espinacas a la crema con salmón: un gratinado que siempre apetece

Cuando buscas una cena completa y reconfortante, este plato es una apuesta segura. La clave está en controlar el agua de las espinacas y en ligar la crema con calma, añadiendo la leche poco a poco para que espese de forma uniforme. El paso final al horno no solo dora el queso, también integra sabores y mejora la textura. Si te interesa ampliar tu recetario con ideas similares, puedes explorar más propuestas en recetas de segundos platos, perfectas para menús de diario.

Cómo encajar las espinacas a la crema con salmón en tu menú semanal

Este gratinado es muy cómodo para organizarte: puedes dejar la crema lista y hornear al final para servirlo recién dorado. Funciona genial como plato único, y también como parte de una comida completa si lo acompañas de una guarnición sencilla. Si quieres mantener el foco en recetas con pescado y opciones ligeras, echa un vistazo a recetas con pescado azul para combinar ideas sin complicaciones.

Equilibrio y técnica en un plato sencillo

El resultado depende más de la técnica que de la lista de ingredientes: dorar el ajo sin quemarlo, evaporar el exceso de agua y emulsionar bien la crema. Para información divulgativa fiable sobre alimentación en español, puedes consultar la Fundación Española de la Nutrición.

  • Receta rápida, ideal para invierno y cenas completas.
  • Textura cremosa gracias al ligado con harina y leche.
  • El gratinado final aporta un acabado dorado y apetecible.

Si te apetece un plato calentito, fácil y con presencia, las espinacas a la crema con salmón son de esos “fijos” que conviene tener a mano.

Ingredientes

Para 6 raciones (cantidades orientativas).
  • 1000 g de espinacas
  • 900 g de salmón
  • 30 g de aceite de oliva
  • 500 g de leche desnatada
  • 20 g de harina
  • Sal
  • Nuez moscada
  • Pimienta molida
  • 4 dientes de ajo
  • 100 g de queso rallado light

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Precalienta el horno a 180 ºC.
  2. Pela y pica el ajo.
  3. Calienta el aceite en una sartén y dora ligeramente el ajo.
  4. Incorpora las espinacas (si eran congeladas, bien escurridas) y saltea unos 5 minutos, removiendo, hasta que pierdan el exceso de agua.
  5. Añade la harina y mezcla bien.
  6. Agrega sal, pimienta y nuez moscada.
  7. Vierte la leche poco a poco, removiendo hasta obtener una crema ligera; retira del fuego.
  8. En una fuente, extiende la mitad de las espinacas, coloca el salmón y cubre con el resto; espolvorea queso rallado.
  9. Hornea hasta que el queso se dore; sirve caliente.

Versión Thermomix

  1. Pon el aceite y el ajo; sofríe. 5 min / Varoma / vel 3,5
  2. Agrega las espinacas escurridas y la sal. 5 min / Varoma / vel
  3. Añade la harina y rehoga. 1 min / 100 ºC / vel 2,5
  4. Incorpora la leche, la nuez moscada y la pimienta. 7 min / 100 ºC / vel 1,5
  5. Pasa a una fuente: una capa de espinacas, el salmón encima y cubre con el resto.
  6. Cubre con queso rallado y hornea hasta dorar.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 6 raciones.
  • Energía: 447 kcal
  • Proteínas: 39 g
  • Hidratos de carbono: 11 g
  • Grasas: 28 g
  • Fibra: 11 g
  • Sal: 1.7 g

Consejos y variaciones

  • Escurre muy bien las espinacas (especialmente si son congeladas) antes de saltearlas para que la crema quede ligera y no aguada. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
  • Dora el ajo solo “ligeramente”: si se quema, amarga y tapa el sabor suave del conjunto. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
  • Añade la leche poco a poco y remueve sin pausa: así se liga la crema con la harina y queda homogénea. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
  • Para un gratinado más uniforme, reparte el queso rallado light en una capa fina y hornea hasta dorar, sin pasarte de tiempo. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
  • Deja reposar 3–5 minutos al salir del horno: el corte queda más limpio y la crema se asienta mejor.