La ensaladilla de pimientos asados es una de esas recetas que demuestran que, con pocos ingredientes y una buena técnica, se puede conseguir un plato lleno de sabor. El asado potencia el dulzor natural del pimiento, la cebolla aporta frescor y el aliño termina de redondear una preparación ligera, brillante y muy mediterránea. Es ideal como entrante, como guarnición para carnes o pescados, o incluso como “fondo de nevera” para tener algo listo que combine con todo.
Ensaladilla de pimientos asados para un entrante con sabor
Cuando los pimientos se asan bien, aparecen matices tostados y una textura tierna que convierte un plato sencillo en algo especial. Además, es una receta que se adapta a muchas situaciones: desde una comida informal hasta una mesa con varios platos para compartir. Si te apetece seguir en esta línea, puedes explorar más ideas en recetas de ensaladas, perfectas para combinar verduras, aliños y diferentes puntos de cocción.
Cómo servir la ensaladilla de pimientos asados sin caer en lo de siempre
La clave está en el contraste: pimiento bien asado, cebolla fina y un aliño equilibrado. Puedes presentarla en una fuente amplia para que luzca, o en raciones pequeñas si quieres un formato más “pica-pica”. También funciona muy bien como acompañamiento de platos principales y como parte de menús de estilo vegetal. Para ideas similares, tienes muchas opciones en recetas vegetarianas que encajan en el día a día sin renunciar al sabor.
Un plato ligero que encaja en una alimentación equilibrada
Si buscas comer más verduras sin que el plato parezca de compromiso, este tipo de recetas ayudan mucho: son sabrosas, saciantes y muy fáciles de preparar con antelación.
- Va genial como entrante frío o templado.
- Es perfecta para preparar con antelación y dejar reposar.
- Combina con proteínas a la plancha o con platos de cuchara suaves.
Con un buen asado y un aliño bien ajustado, este plato se convierte en un básico para repetir durante todo el año, especialmente cuando apetece algo fresco, sencillo y con sabor.
Si te interesa profundizar en las aportaciones nutricionales del pimiento rojo entra en este enlace.
Ingredientes
Para 4 raciones (cantidades orientativas).-
800 g de pimientos rojos
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20 g de aceite de oliva
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50 g de cebolla dulce
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10 g de vinagre balsámico
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Sal
Preparación
Elige el método de cocinado.- Elige pimientos tersos y sin rozaduras.
- Lávalos, colócalos en una bandeja y hornéalos a 180–200 ºC durante 45 minutos.
- Cuando la piel se oscurezca, sácalos y tápalos con un paño o papel de aluminio para que suden. Deja enfriar.
- Pela y corta la cebolla al gusto.
- Una vez fríos, quita la piel y las pepitas a los pimientos y córtalos en tiras. Pelar, lavar y cortar la cebolla en juliana muy fina.
- Pon los pimientos y la cebolla en una fuente, añade sal, vinagre y aceite (en ese orden). Remover bien, para mezclar todos los ingredientes.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 4 raciones.- Energía: 91 kcal
- Proteínas: 2 g
- Hidratos de carbono: 11 g
- Grasas: 5 g
- Fibra: 4 g
- Sal: 1.2 g
Consejos y variaciones
- Asa los pimientos sobre papel de horno y dales la vuelta a mitad de tiempo para un asado uniforme.
- Tras el horno, cúbrelos y deja que suden bien antes de pelarlos: se retira la piel mucho más fácil.
- Corta la cebolla muy fina y déjala 5 minutos en agua fría si quieres suavizarla antes de mezclar.
- Añade el aliño en el orden indicado (sal, vinagre, aceite) para que se reparta mejor y no quede “cortado”.
- Prepárala con antelación y guarda en frío: al reposar, los sabores se integran y queda aún más rica.