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Ensalada de tomate y queso fresco al cilantro

Ensalada de tomate y queso fresco al cilantro con rodajas de tomate, dados de queso fresco, hojas de cilantro y albahaca, aliñada con aceite de oliva y servida en plato blanco.
Fácil 175 kcal/ración

La ensalada de tomate y queso fresco al cilantro es de esas recetas que solucionan una comida ligera en minutos sin renunciar a sabor ni a una presentación bonita. Con pocos ingredientes, el resultado es refrescante, jugoso y con un punto aromático muy especial gracias al cilantro y la albahaca, que levantan el plato con solo añadirlos al final.

Ensalada de tomate y queso fresco al cilantro para comer ligero

Hay días en los que apetece algo rápido, fresco y que no deje sensación pesada. Esta ensalada encaja perfecto como entrante, cena ligera o acompañamiento de un segundo plato sencillo. El tomate aporta jugosidad, el queso fresco equilibra con su suavidad y el aliño de aceite con vinagre o limón remata con un toque ácido que hace que cada bocado sea más limpio y apetecible.

Si quieres ideas similares para rotar sin aburrirte, puedes explorar más ensaladas saludables y combinarlas según la temporada y lo que tengas en la nevera.

Trucos para que la ensalada de tomate y queso fresco al cilantro quede perfecta

El secreto está en el orden: primero el tomate bien colocado, después el aliño y, por último, las hierbas y el queso. Así evitas que el queso se deshaga y consigues que el cilantro mantenga su aroma fresco. Si el tomate suelta mucho líquido, es mejor servir en un plato amplio para que el aliño se reparta y no se convierta en una “sopa”. Y si te gusta un resultado más fragante, puedes picar muy fino parte de la albahaca (del ingrediente) para que perfume sin dominar.

Además, al ser una receta sin complicaciones, encaja muy bien dentro de un recetario vegetal: en recetas vegetarianas encontrarás opciones igual de rápidas para completar tu menú.

Cómo encaja en un menú saludable

Esta ensalada es una forma práctica de sumar verdura y proteína suave en un mismo plato, con un aliño simple y mediterráneo. Si quieres ampliar ideas sobre el te diré tomate que es un ingrediente versátil y popular que se encuentra en muchas recetas y dietas diferentes.

Técnicamente es una fruta: tiene semillas y se desarrolla a partir de un ovario, aunque los nutricionistas lo clasificamos como verdura. Aquí te dejo 10 curiosidades más del tomate que no conocías.

  • Úsala como entrante antes de un plato principal sencillo.
  • Convierte la ensalada en cena ligera acompañándola con una guarnición vegetal.
  • Prepara el aliño aparte y añade justo al servir para máxima frescura.

Cuando buscas algo resultón sin cocinar, esta combinación de tomate, queso fresco y hierbas es un acierto: rápida, vistosa y con un sabor limpio que apetece repetir.

Ingredientes

Para 2 raciones (cantidades orientativas).
  • 300 g de tomate
  • 100 g de queso fresco
  • 10 g de aceite de oliva
  • Vinagre o limón
  • Cilantro
  • Albahaca fresca
  • Sal

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Lavar y cortar los tomates en rodajas y colocarlos ordenadamente en el plato.
  2. Aliñar con el aceite, la sal y vinagre o limón.
  3. Espolvorear con albahaca molida.
  4. Añadir por encima las hojas de cilantro y, a continuación, el queso fresco.
  5. Adornar con hojas de albahaca fresca y servir frío.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 2 raciones.
  • Energía: 175 kcal
  • Proteínas: 7 g
  • Hidratos de carbono: 7 g
  • Grasas: 10 g
  • Fibra: 2 g
  • Sal: 1.4 g

Consejos y variaciones

  • Usa tomates bien firmes y maduros: el sabor sube muchísimo y la ensalada no suelta tanta agua.
  • Seca ligeramente el queso fresco con papel de cocina antes de cortarlo para que mantenga mejor la forma.
  • Prepara el aliño aparte (aceite + sal + vinagre o limón) y viértelo justo al servir para que el tomate no se “cocine”.
  • Si te gusta más aromática, machaca parte de la albahaca (la del ingrediente) con la sal para que perfume el plato.
  • Para una textura más uniforme, corta el tomate en medias rodajas y reparte el queso en dados pequeños por toda la superficie.