El bacalao a la riojana es uno de esos platos tradicionales que siempre quedan bien: sabor intenso, salsa con carácter y un resultado casero que apetece especialmente en días frescos. Lo mejor es que, sin técnicas complicadas, puedes conseguir un plato con presencia, perfecto para una comida familiar o una cena en la que quieres comer “de verdad” sin pasarte horas en la cocina.
Bacalao a la riojana: un clásico para lucirte sin esfuerzo
Si te gustan las recetas de pescado con una salsa que invita a mojar pan (sin necesidad de elaboraciones largas), esta es una apuesta segura. El bacalao a la riojana destaca por su equilibrio entre potencia y suavidad: es un plato reconfortante, pero no pesado, y suele gustar incluso a quienes no comen pescado a menudo. Para descubrir más ideas similares, puedes explorar la categoría de recetas de pescado blanco, ideal para variar el menú semanal con opciones fáciles.
Cómo servir el bacalao a la riojana y que parezca de restaurante
Una buena presentación lo cambia todo: sirve el pescado en una fuente clara, coloca la salsa con intención y termina con un toque verde para dar contraste. Además, este tipo de plato mejora cuando reposa unos minutos, porque la salsa se asienta y el conjunto se vuelve más redondo. Si buscas más propuestas para comidas completas, en segundos platos tienes recetas pensadas para el día a día, con resultados muy agradecidos.
Un plato tradicional que encaja en una alimentación cuidada
Cuando priorizas recetas caseras con ingredientes sencillos y una técnica limpia, es más fácil mantener una rutina equilibrada sin renunciar al sabor. El bacalao se convierte en una alternativa óptima al consumo cárnico con la ventaja adicional de aportar otros muchos nutrientes beneficiosos.
- Ideal para comidas familiares y menús de invierno.
- Perfecto para preparar con antelación y servir al momento.
- Plato con mucha presencia y dificultad baja.
En resumen, el bacalao a la riojana es un imprescindible de la cocina española: fácil de ejecutar, muy sabroso y con ese punto de tradición que nunca falla.
Ingredientes
Para 4 raciones (cantidades orientativas).-
500 g de bacalao desalado
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3 dientes de ajo
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400 g de cebolla
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800 g de tomate maduro
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300 g de pimientos rojos asados
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1 cucharada de pimentón dulce
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50 g de aceite de oliva
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1 pizca de azúcar
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Sal al gusto
Preparación
Elige el método de cocinado.- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Envuelve el bacalao escurrido en papel de aluminio y hornéalo hasta que esté hecho.
- Asa los pimientos envueltos en papel de aluminio unos 30 minutos; pela y retira las semillas, corta en tiras.
- Lamina el ajo y dóralo en una sartén con un poco de aceite.
- Ralla los tomates y reserva.
- Corta la cebolla en juliana y póchala con el ajo dorado.
- Añade el pimentón, da unas vueltas sin que se queme.
- Incorpora el tomate rallado, la pizca de azúcar y sal; cocina a fuego medio 30–40 minutos, moviendo de vez en cuando.
- Coloca el bacalao en una cazuela con las tiras de pimiento por encima, cubre con el sofrito y deja unos minutos a fuego lento para que ligue la salsa.
Versión Thermomix
- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Envuelve el bacalao escurrido en papel de aluminio y hornéalo hasta que esté hecho.
- Asa los pimientos envueltos en papel de aluminio unos 30 minutos.
- Pela, retira las semillas y corta en tiras.
- Ralla los tomates y reserva.
- Pon el aceite en el vaso.
- Añade los ajos pelados y la cebolla en cuartos y sofríe. 4 min / Varoma / vel
- Agrega el pimentón y mezcla. 2 min / 90 ºC / vel
- Añade el tomate rallado, la pizca de azúcar y sal. 25 min / 100 ºC / vel 3
- Pasa el bacalao a una cazuela con las tiras de pimiento.
- Cubre con el sofrito y deja unos minutos a fuego lento para que ligue la salsa.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 4 raciones.- Energía: 307 kcal
- Proteínas: 27 g
- Hidratos de carbono: 20 g
- Grasas: 14 g
- Fibra: 6 g
- Sal: 1.2 g
Consejos y variaciones
- Cocina el tomate el tiempo indicado para que pierda acidez y la salsa quede bien ligada antes de juntar con el bacalao.
- Añade el pimentón con el fuego bajo y muévelo rápido para que no se queme y no amargue.
- Deja reposar el plato unos minutos antes de servir para que se integren los sabores.
- Si quieres una textura más fina en la salsa, ralla el tomate muy fino y mantén una cocción constante a fuego medio.