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Pizza casera napolitana

Pizza casera napolitana con borde dorado, tomate triturado, mozzarella fresca fundida y albahaca, en plato blanco con luz natural.
Media 367 kcal/ración

Preparar una pizza casera napolitana en casa tiene algo especial: el aroma del horno, el borde aireado que cruje por fuera y queda tierno por dentro, y ese contraste tan simple entre tomate, mozzarella y albahaca. No hace falta complicarse para conseguir un resultado muy apetecible; con una buena organización y cuidando los puntos clave de la masa y el horneado, la experiencia se acerca muchísimo a la de una pizzería.

Claves para una pizza casera napolitana con textura auténtica

La magia de una buena pizza está en los detalles: una masa bien trabajada, un estirado que respete el borde y un horno realmente caliente. Cuando el calor es alto, el cornicione sube con rapidez y aparecen esas zonas tostadas tan características. Además, la salsa debe ir extendida dejando margen, y la mozzarella conviene escurrirla para que no aporte exceso de humedad. Si te gusta montar menús caseros completos, puedes combinar esta idea con otras propuestas de la sección de segundos platos para alternar opciones en la semana.

Cuándo apetece más una pizza casera napolitana

Es una receta perfecta para una cena de viernes, para una comida informal con amigos o para esos días en los que quieres algo especial sin salir de casa. También es una gran opción para cocinar en familia: repartir tareas, preparar la bandeja y ver cómo se transforma en el horno es parte del plan. Si te apetece equilibrar el conjunto con algo fresco, puedes acompañarla con ideas rápidas de ensaladas y así completar el menú sin sumar complicación.

Un enfoque sencillo para disfrutar sin excesos

Cuando priorizas una base casera y eliges ingredientes básicos, es más fácil controlar cantidades y calidad. La pizza casera napolitana puede encajar en un patrón de alimentación saludable si la planteas como parte de un menú variado y la acompañas de vegetales o una guarnición ligera.

Quiero romper un mito que se extendió, sobre todo a partir del año 2000: «La pizza es comida basura». Es importante que entiendas que tipo de comida es la pizza, por eso aquí te dejo la información adecueda.

  • Ideal para cenas informales y planes en casa.
  • Mejora mucho con horno muy caliente y mozzarella bien escurrida.
  • Combina genial con una ensalada para un menú más equilibrado.

Si buscas una receta que sea fácil de repetir y que siempre tenga efecto “wow”, esta pizza casera napolitana es una apuesta segura.

Ingredientes

Para 6 raciones (cantidades orientativas).
  • 240 g de agua
  • 380 g de harina de fuerza
  • 15 g de levadura presada fresca
  • 15 g de miel
  • 5 g de sal
  • 280 g de tomate triturado
  • 250 g de mozzarella fresca
  • 20 g de aceite de oliva
  • Oregano
  • Albahaca

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Mezclar el agua con la levadura presada fresca y la miel hasta que se disuelva.
  2. Poner la harina de fuerza en un bol e incorporar la mezcla anterior.
  3. Añadir la sal y el aceite de oliva y mezclar hasta integrar.
  4. Amasar hasta obtener una masa lisa y elástica.
  5. Dividir la masa en porciones y dar forma de bola.
  6. Cubrir la masa y dejar reposar en un lugar templado.
  7. Precalentar el horno a 250 ºC o a la máxima temperatura.
  8. Escurrir la mozzarella fresca en un colador y presionarla para que suelte líquido.
  9. Mezclar el tomate triturado con orégano, aceite de oliva y sal.
  10. Espolvorear harina de fuerza en la superficie de trabajo.
  11. Aplastar la masa para quitar el aire y estirar formando un círculo.
  12. Afinar el centro de la masa dejando los bordes ligeramente más gruesos.
  13. Untar una bandeja con aceite de oliva y colocar la masa.
  14. Extender la mezcla de tomate dejando un borde libre.
  15. Hornear directamente sobre la base del horno a 250 ºC hasta que la base esté ligeramente dorada.
  16. Retirar del horno y repartir la mozzarella fresca desmenuzada.
  17. Hornear de nuevo a 250 ºC hasta que la mozzarella fresca esté fundida.
  18. Retirar del horno, añadir albahaca y servir.

Versión Thermomix

  1. Poner el agua, la levadura presada fresca y la miel en el vaso y calentar. 2 min / 37 ºC / vel 2
  2. Añadir la harina de fuerza y la sal y amasar. 3 min / :amasar / vel 1
  3. Retirar la masa del vaso y formar bolas.
  4. Cubrir y dejar reposar en un lugar templado.
  5. Precalentar el horno a 250 ºC o a la máxima temperatura.
  6. Poner la mozzarella fresca en el cestillo y presionarla para que suelte líquido.
  7. Poner el tomate triturado, el orégano, el aceite de oliva y la sal en el vaso y mezclar. 15 seg / vel 2
  8. Retirar la salsa y reservar.
  9. Espolvorear harina de fuerza en la superficie de trabajo.
  10. Aplastar la masa y estirar formando un círculo.
  11. Untar una bandeja con aceite de oliva y colocar la masa.
  12. Extender la salsa dejando un borde libre.
  13. Hornear directamente sobre la base del horno a 250 ºC hasta que la base esté ligeramente dorada.
  14. Retirar del horno y repartir la mozzarella fresca desmenuzada.
  15. Hornear de nuevo a 250 ºC hasta que la mozzarella fresca esté fundida.
  16. Retirar del horno, añadir albahaca y servir.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 6 raciones.
  • Energía: 367 kcal
  • Proteínas: 16 g
  • Hidratos de carbono: 50 g
  • Grasas: 14 g
  • Fibra: 3 g
  • Sal: 1.4 g

Consejos y variaciones

  • Para un cornicione más marcado, hornea con el horno **al máximo (250 ºC)** y coloca la pizza lo más abajo posible, tal y como indica la receta.
  • Escurre muy bien la **mozzarella fresca** antes de hornear: mejora el fundido y evita que la base se humedezca.
  • Estira la masa afinando el centro y dejando el borde más grueso para conseguir una textura más napolitana.
  • Si haces varias pizzas, hornea **primero con tomate** y añade la mozzarella en el segundo golpe de horno, como en el paso a paso.
  • Para un aroma más fresco, añade la **albahaca al final**, justo al sacar del horno.