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Pulpo a la gallega

Pulpo a la gallega servido sobre rodajas de patata cocida, con pimentón dulce, aceite de oliva y sal en escamas, presentado en plato de madera con fondo neutro y luz natural.
Muy fácil 292 kcal/ración

El pulpo a la gallega es uno de esos platos que demuestran que, con pocos ingredientes y un buen montaje, puedes conseguir un resultado espectacular. La combinación de patata cocida, pulpo en trozos de bocado y un aliño sencillo de aceite, pimentón y sal en escamas crea un contraste de texturas muy apetecible: base suave, marisco tierno y un toque aromático que lo redondea todo. Además, es una receta perfecta para cuando quieres quedar bien sin pasar horas en la cocina.

Pulpo a la gallega para un entrante con efecto “fiesta”

Funciona genial como entrante en comidas especiales, pero también como cena ligera si lo acompañas con una ensalada fresca. Lo mejor es que se puede preparar con antelación: cueces la patata, cortas el pulpo y lo montas justo antes de servir. Si estás pensando en completar el menú con algo fácil y equilibrado, puedes inspirarte en estas recetas de ensaladas, ideales para acompañar platos marineros.

Claves para un pulpo a la gallega con buen bocado

La gracia está en el tamaño del corte y en el orden: primero la patata, luego el pulpo y, al final, el aliño. Así mantienes la patata entera, el pulpo con textura agradable y el pimentón con aroma limpio. También ayuda servirlo templado o a temperatura ambiente, para que el aceite se integre y el conjunto resulte más jugoso. Si te gusta tener recursos rápidos para montar platos completos, echa un vistazo a estas guarniciones saludables, perfectas para combinar con recetas sencillas.

Cuándo apetece más y cómo encajarlo en tu semana

El pulpo a la gallega es especialmente agradecido en invierno, cuando apetece algo templado y reconfortante, pero también queda genial en mesas de picoteo.

El pulpo es un molusco excepcionalmente nutritivo de la cabeza a los tentáculos, hasta el punto de que muchos lo consideran un auténtico “superalimento” del mar. En este artículo te explicamos cuál es su valor nutricional, qué beneficios aporta a la salud, cómo elegir un buen pulpo en el mercado y las claves para cocinarlo correctamente y que quede en su punto perfecto.

  • Entrante vistoso con pocos ingredientes.
  • Se puede dejar preparado y montar al final.
  • Combina perfecto con ensaladas y guarniciones sencillas.

Con un buen aceite y un montaje cuidado, este pulpo a la gallega se convierte en un clásico infalible para cualquier ocasión.

Ingredientes

Para 1 raciones (cantidades orientativas).
  • 200 g de pata de pulpo cocido
  • 100 g de patata
  • 10 g de aceite de oliva
  • Sal en escamas
  • Pimentón dulce

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Pon una olla con agua a calentar.
  2. Pela las patatas, pártelas por la mitad y, cuando el agua hierva, cuécelas 20 minutos.
  3. Corta la pata de pulpo en trozos de bocado.
  4. Sirve el pulpo sobre las patatas, riega con aceite, espolvorea pimentón y añade sal en escamas.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 1 raciones.
  • Energía: 292 kcal
  • Proteínas: 24 g
  • Hidratos de carbono: 27 g
  • Grasas: 13 g
  • Fibra: 2 g
  • Sal: 2.8 g

Consejos y variaciones

  • Corta la patata en rodajas (no muy finas) para que aguante el peso del pulpo y quede un bocado más jugoso.
  • Si el pulpo está frío de la nevera, atempéralo 10 minutos antes de cortar para un corte más limpio.
  • Para servirlo “de feria”, monta el plato con la patata como base, el pulpo encima y aliña justo al final para que el pimentón no se humedezca en exceso.
  • Ajusta el punto de aceite al gusto: es parte del encanto del plato, pero sin encharcar para que la patata no se deshaga.
  • Si lo quieres más templado, calienta el pulpo 30–60 segundos al vapor (sin cocinarlo de nuevo) y emplata.