La salsa de setas es una de esas recetas “comodín” que elevan cualquier plato en pocos minutos: aporta cremosidad, un sabor profundo y un toque gourmet sin necesidad de recurrir a salsas industriales. Es perfecta cuando quieres que una cena sencilla parezca más especial, ya sea con carne, verduras asadas o un plato de pasta bien servido.
Salsa de setas: el toque que transforma un plato sencillo
Hay preparaciones que funcionan como un atajo inteligente en la cocina, y esta es una de ellas. Una buena salsa cremosa con setas te permite convertir una pechuga, unas verduras al horno o un salteado rápido en un plato más completo y apetecible. Si te gusta tener recursos así en tu repertorio, puedes inspirarte con ideas de carnes blancas saludables, donde este tipo de salsa encaja especialmente bien para sumar jugosidad y sabor sin complicaciones.
Cómo usar la salsa de setas para variar tus menús
La versatilidad es su mayor ventaja: sirve como acompañamiento, como base de un gratinado ligero o como “acabado” final justo antes de llevar a la mesa. También queda genial con platos de diario como la pasta, porque se adhiere bien y redondea el bocado. Para más ideas con las que combinarla, echa un vistazo a estas recetas de pasta y úsala como recurso para cambiar el sabor sin cambiar tu rutina.
Una salsa cremosa con equilibrio
Para que el resultado sea agradable, piensa en el conjunto del menú: acompaña con una ensalada crujiente o una guarnición de verduras y ajusta la cantidad de salsa al plato principal. Además, elegir setas y una base cremosa bien integrada puede ayudarte a conseguir sensación de “plato reconfortante” sin que resulte pesado. Si te gustan las setas y disfrutas recogiendolas personalmente, aquí te dejo información sobre las temporada de setas y qué setas frescas encontrarás cada mes.
- Ideal para dar un acabado cremoso a platos de carne o verduras.
- Perfecta para cenas de invierno y comidas “de domingo” sin complicarte.
- Muy útil para cocinar con antelación y recalentar suavemente.
En definitiva, si buscas una receta práctica para subir el nivel de tus platos, esta salsa de setas te lo pone fácil: sabor, textura y un resultado que siempre apetece repetir.
Ingredientes
Para 7 raciones (cantidades orientativas).-
500 g de setas cortadas en tiras
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20 g de aceite de oliva
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150 g de cebolla
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2 dientes de ajo
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400 g de crema de soja
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150 g de leche desnatada
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100 g de queso roquefort
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Sal
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Pimienta molida
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Nuez moscada
Preparación
Elige el método de cocinado.- Lava las setas, escurre y corta en tiras finas.
- Pela y corta la cebolla en juliana.
- Calienta el aceite en una sartén. Añade los ajos y cuando estén dorados, pocha la cebolla hasta que esté transparente.
- Añade las setas con una pizca de sal y sofríe hasta que estén tiernas (unos 20 minutos).
- Incorpora la crema de soja y, si quieres una salsa más ligera, la leche desnatada; mezcla.
- Añade el queso roquefort en trocitos y remueve hasta que funda.
- Rectifica de sal, añade pimienta y una pizca de nuez moscada; deja hervir suavemente unos minutos, moviendo para que no se pegue.
- Retira del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir.
Versión Thermomix
- Lava y corta las setas en tiras; reserva.
- Pon la cebolla, el ajo y el aceite en el vaso y trocea. 5 seg / vel 5
- Baja los restos y sofríe. 5 min / 120 ºC / :vel _cuchara
- Añade las setas y sofríe. 10 min / 120 ºC / :giro_inverso / :vel_cuchara
- Añade la crema de soja, la leche desnatada, queso, sal y pimienta. 6 min / 90 ºC / :vel_cuchara
- (Puedes dejar la salsa con trocitos o triturarla al gusto).
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 7 raciones.- Energía: 194 kcal
- Proteínas: 7 g
- Hidratos de carbono: 10 g
- Grasas: 15 g
- Fibra: 2 g
- Sal: 2.4 g
Consejos y variaciones
- Saltea las setas con paciencia hasta que queden tiernas (en la receta se indica alrededor de 20 minutos) para que la salsa gane sabor.
- Si quieres una textura más fina, en Thermomix puedes triturarla al final “al gusto”; en tradicional, también puedes hacerlo con batidora, sin añadir nada más.
- Para una salsa más ligera, usa la leche desnatada como indica la receta (opcional) y ajusta la cremosidad a tu preferencia.
- Si buscas un sabor más intenso, deja que el roquefort funda completamente antes de retirar del fuego (así se integra mejor).
- Deja reposar unos minutos antes de servir: ayuda a que espese ligeramente y se asienten los sabores.