La pasta con salsa de calabaza es una receta de invierno que combina lo mejor de dos mundos: el confort de un plato de pasta y la suavidad dulce y cremosa de una salsa vegetal. Tiene ese punto casero que apetece cuando bajan las temperaturas, pero sin necesidad de recurrir a salsas pesadas. La calabaza aporta cuerpo y color, la cebolla redondea el sabor y el resultado final, gratinado, convierte un plato sencillo en una comida que parece “de domingo”.
Pasta con salsa de calabaza para un plato reconfortante
Lo que hace especial a esta receta es su equilibrio. La salsa envuelve la pasta sin taparla, con un aroma suave que recuerda a cocina de temporada. Es una opción estupenda cuando buscas variedad en tus menús y quieres salir de la típica salsa de tomate o de nata. Si te apetece seguir con ideas del mismo estilo, tienes muchas propuestas en recetas de pasta para ir alternando sabores durante la semana.
Cómo conseguir una pasta con salsa de calabaza cremosa
La textura es la gran protagonista: una crema bien triturada y ligada consigue que cada bocado quede uniforme y agradable. El truco está en respetar el punto de cocción de la pasta y en integrar la salsa con calma, para que se adhiera bien. Luego, el gratinado final suma un toque dorado y un contraste de texturas que siempre apetece. Si te gusta planificar comidas completas con un primer plato que se sienta “redondo”, puedes inspirarte también en primeros platos del recetario.
Cuándo apetece y cómo encaja en tu rutina
Esta receta funciona especialmente bien para comidas familiares, para preparar con antelación y llevar en táper o para una cena temprana en días fríos. Además, es muy agradecida porque mantiene bien la cremosidad y el sabor al recalentar.
La calabaza es unn alimento rico en agua y en fibra, con bajo aporte calórico, ideal para personas de sobrepeso y problemas digestivos. Además, la calabaza contiene betacaroteno, un componente antioxidante. Aprende más sobre sus propiedades nutricionales.
- Ideal para el frío: cremosa, suave y con gratinado final.
- Perfecta para menú semanal: se puede preparar con antelación.
- Una forma fácil de meter más verdura en un plato que gusta a todos.
Si buscas una receta que sea fácil, de temporada y con un resultado muy apetecible, la pasta con salsa de calabaza es un acierto: sencilla, cremosa y con ese toque dorado del horno que la hace especial.
Ingredientes
Para 6 raciones (cantidades orientativas).-
300 g de pasta seca
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800 g de calabaza
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200 g de cebolla
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100 g de queso light rallado
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40 g de aceite de oliva
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200 g de leche desnatada
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Agua para cocción
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Sal
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Nuez moscada
Preparación
Elige el método de cocinado.- Cuece la pasta en abundante agua con sal según el fabricante y enfríala bajo el grifo para cortar la cocción.
- Pela y pica la cebolla fina.
- Pocha la cebolla con el aceite a fuego suave, tapado, removiendo de vez en cuando hasta que quede transparente.
- Pela la calabaza, corta en dados y añade a la sartén; cocina tapado unos 30 minutos a fuego medio hasta que esté tierna.
- Agrega nuez moscada, la leche y el agua y cocina medio tapado; tritura la salsa con batidora hasta que quede fina.
- Mezcla la pasta con la salsa.
- Pasa a una fuente, cubre con parmesano y hornea a 180 ºC hasta dorar.
Versión Thermomix
- Echa 750 g de agua con sal y el aceite en el vaso. 7 min / 100 ºC / vel 1
- Agrega la pasta por el bocal y cuece según el tiempo del paquete. 100 ºC / vel
- Escurre la pasta con el cestillo o Varoma y reserva en una fuente para horno.
- Pela la calabaza, trocéala y tritúrala. 6 seg / vel 5
- Pela la cebolla, córtala en cuartos y pícala con aceite en el vaso. 4 seg / vel 4
- Sofríe la cebolla. 4 min / Varoma / vel
- Añade la calabaza y cocina. 20 min / Varoma / / vel 2
- Incorpora nuez moscada, la leche y el agua y cocina. 10 min / 90 ºC / vel
- Tritura la salsa. 10 seg / vel 5-7-9
- Mezcla la salsa con la pasta, cubre con parmesano y hornea a 180 ºC hasta dorar.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 6 raciones.- Energía: 339 kcal
- Proteínas: 13 g
- Hidratos de carbono: 35 g
- Grasas: 12 g
- Fibra: 3 g
- Sal: 2.4 g
Consejos y variaciones
- Cuece la pasta “al punto” y enfríala bajo el grifo para cortar la cocción antes de mezclar con la salsa.
- Pocha la cebolla a fuego suave y tapada: así queda transparente y dulce sin dorarse.
- Cocina la calabaza tapada hasta que esté muy tierna; después tritura para conseguir una salsa fina.
- Ajusta la textura de la salsa con el agua y la leche indicadas, añadiéndolas poco a poco hasta que quede cremosa.
- Gratina a 180 ºC solo hasta dorar la superficie para mantener la salsa jugosa.