Skip links

Errores comunes en la dieta: por qué no bajas de peso (y cómo solucionarlo)

Mar Cobos

Errores comunes en la dieta que impiden adelgazar y provocan estancamiento
Pequeños errores diarios pueden frenar tu pérdida de peso más de lo que crees.

Errores comunes en la dieta: lo normal cuando empiezas a comer mejor y sumas ejercicio es que el peso baje con facilidad al principio, sobre todo en las primeras semanas. Luego el ritmo suele hacerse más lento, pero razonable, porque el cuerpo se adapta al cambio de hábitos.

Sin embargo, a veces ocurre lo contrario: haces “todo bien” (o eso crees) y la báscula no se mueve. En esos casos, no es cuestión de suerte ni de “metabolismo roto”. Lo más útil es revisar con lupa qué está pasando, porque a menudo el freno está en detalles pequeños que se repiten cada día.

Errores comunes en la dieta: pequeños fallos, grandes consecuencias

En consulta veo algo muy frecuente: personas que hacen la dieta sintiéndose obligadas, sin una decisión real, y eso lleva a trampas “inconscientes”. No por mala intención, sino por desgaste mental, ansiedad o falta de planificación.

¿El problema? Que muchas veces no se contabiliza (ni mentalmente) lo que se come fuera del menú: “no cuenta porque es poco”, “solo fue un bocado”, “es sano”, “me lo merezco”. Y ahí es donde se cuela el bloqueo.

Errores comunes en la dieta: el picoteo que sabotea tu déficit

Fuera de las comidas aparecen “caprichos” que parecen inocentes: chocolate, embutido, mini pasteles, piquitos de pan, frutos secos, un trocito de pan con aceite, cucharadas de crema de cacahuete, etc. Muchas veces se comen casi sin darse cuenta, como “a escondidas” de una misma.

Esto es un gran problema porque el picoteo continuo añade calorías de forma constante. Y como tu percepción es que has seguido la dieta “a rajatabla”, aparece la frustración cuando te subes a la báscula.

👉 Truco práctico: durante 3-4 días, anota TODO lo que comes (incluyendo “bocados”, bebidas, aceite, salsas y frutos secos). No es para castigarte, es para ver la realidad y poder ajustar sin sufrir.

Errores comunes en la dieta: falta de ejercicio (y poca actividad diaria)

La mayoría de personas con sobrepeso no solo ingieren más energía de la que gastan. También llevan una vida sedentaria y no tienen el hábito de moverse a diario.

El juego está en el balance energético: lo que ingieres y lo que gastas. Si no añades gasto (entrenamiento y también movimiento diario), es más difícil bajar el peso que necesitas solo con la alimentación. Al principio puede funcionar sin ejercicio, pero tras cinco o seis semanas es típico estancarse.

Y entonces llega la frustración: “la dieta no funciona”, “mi metabolismo es lento”, “yo hago todo bien”. En realidad, muchas veces faltan dos piezas clave: fuerza (para mantener músculo) y actividad diaria (para aumentar el gasto total).

Recuerda: para adelgazar suelen convivir dos componentes básicos (adaptados a tu punto de partida):

  • 100 % Alimentación (plan realista, sostenible y con proteína suficiente).
  • 100 % Movimiento (entrenamiento + vida activa: pasos, escaleras, recados caminando).

Si quieres una referencia fiable sobre actividad física, aquí tienes las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre actividad física.

Errores comunes en la dieta: cuando las hormonas también influyen

Este punto es importante, sobre todo a partir de los 45-50 años: alteraciones tiroideas, resistencia a la insulina/hiperinsulinemia, menopausia mal controlada y otros cambios hormonales pueden influir en el apetito, la energía y la composición corporal.

Ojo: que influya no significa que sea imposible. Significa que el plan debe personalizarse más y, si hay sospecha, conviene valorarlo con tu médico y analítica. Para leer información clara sobre hipotiroidismo, puedes consultar MedlinePlus (hipotiroidismo).

Conclusión: no te propongas “hacer dieta”, propónte cambiar tu estilo de vida

He intentado hacer una radiografía lo más pormenorizada posible de esos puntos que se nos escapan cuando estamos intentando adelgazar. Mi consejo es el de siempre: no te propongas adelgazar “a cualquier precio”, sino construir un estilo de vida que puedas mantener. Es un punto de partida más realista, más provechoso y con mejores resultados a largo plazo.

Si necesitas ideas prácticas para organizar comidas sin volverte loca, aquí tienes opciones fáciles: recetas saludables. Y si te apetece seguir aprendiendo con contenido directo y aplicable: blog de nutrición.

Ahora te leo: ¿con cuál de estos errores comunes en la dieta te sientes más identificada: picoteo, poca actividad, estancamiento a las 6 semanas, o ansiedad por dulce? Cuéntamelo en comentarios y te respondo con 2-3 ajustes concretos para tu caso.

Cada pequeño ajuste en tu alimentación, movimiento y descanso suma: cuando detectas qué te frena, perder peso deja de ser cuestión de fuerza de voluntad y se convierte en un proceso que entiendes y puedes mantener.
[/vc_column][/vc_row]

Preguntas frecuentes

¿Por qué no bajo de peso si hago dieta “perfecta”?

Porque muchas veces hay calorías ocultas (picoteo, bebidas, raciones grandes), poca actividad diaria o factores hormonales no detectados. Revisar con detalle lo que comes, moverte más y comentar tus dudas con el médico si sospechas un problema hormonal suele ayudar a desbloquear el estancamiento.

¿Cómo puedo controlar el picoteo que sabotea mi dieta?

Empieza por registrar durante unos días todo lo que picoteas, organiza ingestas regulares con proteína y vegetales, evita tener “caprichos” a mano y busca alternativas no comestibles cuando aparece la ansiedad (pasear, llamar a alguien, respiraciones profundas). El objetivo es entender el patrón, no culparte.

¿Cuándo debo sospechar que las hormonas están influyendo en mi peso?

Si notas cansancio intenso, cambios de regla o menopausia, más hambre o antojos, dificultad para perder peso pese a cuidar alimentación y movimiento, puede ser útil consultar con tu médico. Con una buena valoración y, si procede, analítica, podrás ajustar el plan nutricional a tu situación hormonal.