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Crema de calabaza y pollo

Crema de calabaza y pollo servida en cuenco blanco, con calabaza triturada, pollo desmenuzado y hojas de yerbabuena como acabado, en fondo neutro y luz natural
Fácil 104 kcal/ración

La crema de calabaza y pollo es un básico de invierno cuando apetece un plato reconfortante, suave y fácil de digerir. La calabaza aporta una textura sedosa y un sabor naturalmente dulce, el puerro y la patata redondean el conjunto, y el pollo aparece como un toque final que suma saciedad sin robar protagonismo. Es una receta práctica para hacer en cantidad, dejar lista en la nevera y resolver comidas y cenas con un plato caliente que sienta bien.

Crema de calabaza y pollo para días fríos

En temporada de frío, una crema caliente encaja tanto como primer plato como cena ligera. Esta crema de calabaza y pollo tiene la ventaja de que se cocina en una sola olla: cueces las verduras con el pollo y luego solo necesitas triturar y ajustar la textura. Si te apetece seguir con ideas del mismo estilo, puedes explorar la categoría de cremas caseras, con opciones igual de sencillas y muy resultonas.

Cómo lograr una crema de calabaza y pollo más fina y agradable

El punto “pro” está en el control del líquido: si antes de triturar retiras parte del caldo, conseguirás una crema más densa y uniforme, y luego podrás aligerar poco a poco. También ayuda desmenuzar el pollo muy fino y añadirlo por encima al servir, para mantener la sensación de crema suave. Si te interesa completar el menú con propuestas con pollo de perfil más ligero, puedes mirar estas recetas con carnes blancas.

Ideas de servicio y planificación semanal

Esta crema funciona muy bien para batch cooking: prepara varias raciones, enfría rápido y guarda en recipientes. El día que la tomes, calienta y termina con el pollo desmenuzado y unas hojas de yerbabuena.  La calabaza es un alimento rico en agua y en fibra, con bajo aporte calórico, ideal para personas de sobrepeso y problemas digestivos.

  • Perfecta para cenas: reconforta sin hacerse pesada.
  • Fácil de ajustar: más espesa o más ligera según el caldo.
  • Ideal para repetir: mejora de un día para otro.

Si buscas una receta simple, de temporada y con sabor suave, esta crema de calabaza y pollo encaja en cualquier rutina.

Ingredientes

Para 7 raciones (cantidades orientativas).
  • 1500 g de calabaza
  • 200 g de puerro
  • 300 g de patata
  • 200 g de contramuslo de pollo
  • Sal
  • 1 ramita de yerbabuena

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Pela la calabaza, patata y córtalas en trozos grandes.
  2. Lava el puerro y córtalo en rodajas finas.
  3. Pon agua fría en una cacerola y añade calabaza, patata, puerro, yerbabuena y el pollo. Cuece 45 minutos.
  4. Saca el pollo y resérvalo.
  5. Retira parte del caldo si hiciera falta antes de triturar; podrás añadir más si queda muy espeso.
  6. Tritura la verdura con batidora hasta obtener la textura deseada.
  7. Sirve la crema con el pollo picado por encima y unas hojas de yerbabuena.

Versión Thermomix

  1. Pela la calabaza y la patata.
  2. Corta en trozos medianos.
  3. Lava el puerro y corta en rodajas.
  4. Coloca el puerro en el vaso y pica. 4 seg / vel 5
  5. Añade la calabaza y la patata troceadas y vierte agua hasta cubrir ligeramente; incorpora la ramita de yerbabuena.
  6. Introduce el cestillo con el contramuslo dentro del vaso y cocina. 30 min / 100 ºC / vel
  7. Retira el cestillo con el pollo y saca la yerbabuena.
  8. Ajusta líquido si hace falta.
  9. Tritura la crema hasta la textura deseada. 1 min / vel 5-10
  10. Desmenuza el pollo y sírvelo por encima de la crema.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 7 raciones.
  • Energía: 104 kcal
  • Proteínas: 8 g
  • Hidratos de carbono: 14 g
  • Grasas: 2 g
  • Fibra: 3 g
  • Sal: 0.7 g

Consejos y variaciones

  • Si quieres una crema más ligera, retira parte del caldo antes de triturar y ajusta al final hasta la textura deseada.
  • Para un sabor más redondo, cuece con la ramita de yerbabuena y retírala antes de triturar (así perfuma sin dominar).
  • Pica o desmenuza el pollo muy fino y úsalo como topping, para que la crema siga siendo la protagonista.
  • Si la vas a guardar, conserva la crema y el pollo por separado y monta al servir (mantiene mejor textura).
  • Al recalentar, hazlo suave y añade un poco del caldo reservado si espesa demasiado.