Higiene y seguridad de los alimentos tras el trasplante de hígado

Por qué es tan importante la higiene y seguridad de los alimentos tras el trasplante
La higiene y seguridad de los alimentos tras el trasplante es un aspecto clave del cuidado nutricional. Después de un trasplante de hígado, el tratamiento inmunosupresor reduce las defensas, lo que aumenta el riesgo de infecciones alimentarias 😓.
Por este motivo, extremar las medidas de seguridad alimentaria ayuda a proteger el nuevo órgano y a evitar complicaciones innecesarias.
Normas básicas de higiene en la manipulación de alimentos
Aplicar normas básicas de higiene en casa es fundamental para reducir el riesgo de infecciones:
- Lavarse bien las manos antes de cocinar y comer.
- Lavar frutas y verduras bajo el grifo antes de consumirlas.
- Limpiar correctamente superficies y utensilios.
- Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados.
Alimentos que deben evitarse tras el trasplante de hígado
Tras un trasplante hepático, algunos alimentos suponen un mayor riesgo microbiológico y conviene evitarlos:
- Huevos crudos o poco cocinados.
- Pescados y carnes crudas o poco hechas.
- Productos lácteos no pasteurizados.
- Comidas preparadas con varios días de antelación.
Consejos para comer fuera de casa con seguridad: higiene y seguridad de los alimentos tras el trasplante
Comer fuera de casa también es posible tras un trasplante, siempre que se tomen ciertas precauciones:
- Elegir establecimientos de confianza.
- Evitar buffets libres y comida expuesta.
- Solicitar platos bien cocinados.
- Evitar salsas caseras o alimentos crudos.
El seguimiento por un profesional en nutrición clínica personalizada permite adaptar estas recomendaciones a cada caso.