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Tomate picado y queso fresco

Tomate picado con queso fresco troceado y aceite de oliva en bol blanco, fotografía luminosa y realista sobre fondo neutro
Muy fácil 189 kcal/ración

Tomate picado y queso fresco es una de esas recetas minimalistas que encajan cuando quieres comer ligero sin renunciar a un plato que sacie. En pocos minutos consigues una combinación fresca, con buen volumen y muy fácil de integrar en cualquier comida o cena. Es perfecta para días de poco tiempo, para una cena rápida entre semana o para completar un menú con una opción sencilla que no da pereza preparar.

Tomate picado y queso fresco: cómo conseguir un plato más apetecible

Cuando hay pocos ingredientes, el éxito está en el corte y en el aliño. Un picado regular hace que cada cucharada quede equilibrada y que el aceite de oliva se reparta mejor. También conviene montar el plato al final, para que el tomate mantenga textura y aspecto fresco. Si te gustan las ideas rápidas para resolver el menú, en recetas tienes más opciones fáciles para alternar durante la semana.

Cuándo apetece tomate picado y queso fresco en el día a día

Este tipo de plato funciona genial como cena ligera, como entrante o como “base” para una comida rápida cuando no quieres cocinar. Además, es una opción cómoda si organizas tu semana: con el tomate listo y el resto preparado, solo queda montar y aliñar. Para más ideas similares, puedes explorar la categoría de ensaladas y variar con recetas del mismo estilo.

Un básico sencillo dentro de una alimentación equilibrada

Repetir recetas simples ayuda a sostener hábitos: menos decisiones, más constancia. Si además priorizas ingredientes frescos y un aliño básico, es más fácil mantener una rutina realista.

El queso fresco es un lácteo sin maduración, caracterizado por su alto contenido en agua, sabor suave y bajo aporte calórico, ideal para dietas de control de peso, deportistas y salud cardiovascular por su menor contenido en sodio y grasas.

  • Se prepara en minutos y no requiere técnicas.
  • Ideal como cena ligera o entrante rápido.
  • Perfecto para táper si aliñas al final.

Con un buen tomate, un aliño sencillo y una presentación limpia, tomate picado y queso fresco se convierte en un recurso práctico para repetir.

Ingredientes

Para 1 raciones (cantidades orientativas).
  • 200 g de tomate
  • 63 g de queso fresco tipo burgos
  • 5 g de aceite de oliva
  • Orégano
  • Sal

Preparación

Elige el método de cocinado.
  1. Lavar el tomate bajo agua fría y secarlo
  2. Cortar el tomate en dados de tamaño similar.
  3. Cortar el queso fresco en dados.
  4. Colocar el tomate en un bol.
  5. Añadir el queso fresco sobre el tomate.
  6. Aliñar con aceite de oliva.
  7. Añadir sal y orégano al gusto.
  8. Mezclar suavemente antes de servir.

Información nutricional

Valores aproximados por ración para 1 raciones.
  • Energía: 189 kcal
  • Proteínas: 9 g
  • Hidratos de carbono: 10 g
  • Grasas: 13 g
  • Fibra: 3 g
  • Sal: 1.6 g

Consejos y variaciones

  • Escurre o seca ligeramente el tomate si suelta mucho jugo para que el aliño no quede aguado.
  • Deja escurrir el queso antes de cortarlo a taquitos para que no se mezcle el suero del queso con el jugo del tomate.
  • Si lo vas a llevar en táper, añade el aceite y la sal justo antes de comer para mantener el tomate más fresco.