La sopa fría de remolacha es una de esas recetas que entran por los ojos: color intenso, textura sedosa y un sabor suave con un punto dulce muy agradable. En esta versión, la remolacha precocida se combina con zumo de manzana sin azúcar y un toque de limón, logrando una crema ligera que se prepara en minutos y se sirve bien fría, perfecta para los días en los que apetece algo fresco sin renunciar a un plato con presencia.
Sopa fría de remolacha: cuándo apetece y cómo servirla
Es ideal como entrante en comidas de verano, para cenas ligeras o como opción diferente dentro de tu rotación de cremas frías. Puedes presentarla en bol o en vasitos, y rematar con un hilo de nata baja en calorías para darle contraste visual y un punto más cremoso. Si te gustan este tipo de preparaciones, puedes ver más ideas en sopas y recetas de cuchara y también inspirarte en cremas saludables.
Sopa fría de remolacha: claves para una textura fina y equilibrada
La clave está en cortar la remolacha y la cebolleta en trozos medianos antes de triturar, y en ajustar el toque ácido con el zumo de limón. El resultado debe quedar fino, sin grumos, con una consistencia cremosa que puedas aligerar con un poco más de zumo de manzana si lo necesitas. Para que el conjunto quede redondo, termina ajustando sal y pimienta al gusto, y sirve siempre bien fría.
Una receta sencilla para sumar verduras con gusto
Este tipo de crema fría es una forma práctica de incluir verduras y variar los entrantes sin complicarte. El consumo de remolacha o jugo de remolacha se ha asociado con mejoras en el rendimiento atlético, incluida una mayor resistencia y una reducción del tiempo necesario para el ejercicio. Aquí te cuento porqué.
- Se prepara rápido y se puede dejar lista con antelación.
- El color y la textura la hacen muy resultona en mesa.
- Permite ajustar densidad y punto ácido fácilmente.
Si buscas un entrante fresco, vistoso y fácil, esta crema es una apuesta segura para repetir durante la temporada de calor.
Ingredientes
Para 4 raciones (cantidades orientativas).-
500 g de remolacha precocida
-
100 g de cebolleta
-
600 g de zumo de manzana sin azúcar
-
20 g de zumo de limón
-
100 g de nata ligera
-
Pimienta molida
-
Sal
Preparación
Elige el método de cocinado.- Pela la cebolleta, lava y corta en trozos medianos.
- En el vaso de la batidora pon el zumo de manzana, la remolacha troceada, la cebolleta y el zumo de limón.
- Condimenta con pimienta y sal y tritura hasta obtener una textura fina y cremosa.
- Sirve bien fría y adorna con la nata por encima.
Versión Thermomix
- Pela la cebolleta, lava y corta en trozos medianos.
- Vierte en el vaso el zumo de manzana, la remolacha troceada, la cebolleta y el zumo de limón.
- Condimenta con pimienta y sal y tritura hasta textura cremosa. 10 seg / vel 5-8
- Sirve fría y decora con la nata por encima.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 4 raciones.- Energía: 182 kcal
- Proteínas: 3 g
- Hidratos de carbono: 30 g
- Grasas: 6 g
- Fibra: 4 g
- Sal: 1.5 g
Consejos y variaciones
- Para una textura más fina, tritura un poco más (o repite el triturado) hasta que quede totalmente cremosa.
- Ajusta la densidad con un poco más de zumo de manzana (si la quieres más ligera) o con menos (si la prefieres más espesa).
- Enfría la sopa antes de servir: gana sabor y resulta más refrescante.
- Sirve con un hilo de nata baja en calorías por encima para decorar, como indica la receta.
- Rectifica al final el punto de sal y pimienta para que el sabor de la remolacha destaque sin quedar plano.