La bechamel baja en calorías es una alternativa práctica cuando te apetece gratinar o dar cremosidad a un plato sin recurrir a una salsa pesada. Mantiene esa sensación untuosa tan agradecida en el horno, pero con un perfil mucho más ligero y fácil de encajar en el día a día. Es especialmente útil para quienes buscan recetas “de batalla” que no resten sabor, pero sí ayuden a equilibrar el conjunto del menú.
Bechamel baja en calorías para gratinar sin exceso
Una de las grandes ventajas de esta versión es su versatilidad: puedes usarla como cobertura para verduras, rellenos o bandejas al horno, y lograr un resultado jugoso sin necesidad de cargas extra. En platos donde el contraste es clave, combina muy bien con elaboraciones de sabor suave y limpio, como una dorada a la sal, porque aporta cremosidad sin tapar el protagonismo del ingrediente principal.
Cómo integrar la bechamel baja en calorías en tu menú semanal
La bechamel baja en calorías funciona especialmente bien para “rescatar” cenas rápidas: convierte una bandeja de verduras en algo más apetecible, mejora la textura de un relleno y aporta sensación de plato completo. Si quieres montar un menú equilibrado, una buena estrategia es empezar con un primer plato de cuchara ligero y luego rematar con un gratinado suave; por ejemplo, una crema de pimientos como entrante y una preparación al horno con esta salsa como segundo.
Cuándo apetece más y qué aporta a la experiencia
Es una salsa ideal cuando buscas comodidad y un toque “hogareño” sin que el plato se haga pesado: días de frío, cenas familiares o momentos en los que te apetece horno, pero quieres mantener un enfoque ligero. Para entender mejor cómo equilibrar tus comidas y priorizar opciones sencillas y saludables, auí te dejo importantes consejos pecemos posobre la necesidad de comer saludable en familia, el primer paso.
- Ayuda a que verduras y rellenos queden más jugosos y apetecibles.
- Encaja bien en batch cooking: se prepara, se guarda y se usa en varios platos.
Si buscas una salsa comodín que aporte textura, ligue platos de horno y te permita mantener el menú más ligero, la bechamel baja en calorías merece un hueco fijo en tu recetario.
Ingredientes
Para 6 raciones (cantidades orientativas).-
600 g de calabacín pelado
-
30 g de cebolla
-
10 g de aceite de oliva
-
150 g de leche desnatada
-
Nuez moscada
-
Pimienta molida
-
Sal
Preparación
Elige el método de cocinado.- Calienta el aceite en una cacerola y dora la cebolla picada hasta que esté transparente.
- Añade el calabacín pelado en dados y rehoga unos 5 minutos.
- Cubre con agua, sala y añade pimienta y nuez moscada; cocina a fuego medio 15–20 minutos.
- Escurre guardando parte del caldo por si lo necesitas; incorpora la leche y tritura hasta la consistencia deseada.
- Si queda espesa, ajusta con más leche o con un poco del caldo reservado.
Versión Thermomix
- Pela los calabacines y córtalos en dados.
- Vierte el aceite en el vaso y sofríe. 1 min / Varoma / vel 3
- Añade calabacín y cebolla y rehoga. 6 min / Varoma / vel 1
- Agrega leche, sal, pimienta y nuez moscada y cocina. 15 min / 100 ºC / vel 1
- Tritura para dejar una textura homogénea. 15 seg / vel 10
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 6 raciones.- Energía: 39 kcal
- Proteínas: 2 g
- Hidratos de carbono: 4 g
- Grasas: 2 g
- Fibra: 1 g
- Sal: 0.8 g
Consejos y variaciones
- Fotografía gastronómica realista, muy luminosa y con toque gourmet de bechamel baja en calorías (tipo bechamel de calabacín) servida en cuenco blanco, fondo neutro y atrezzo mínimo. Perfecta para ilustrar una salsa ligera para gratinar o acompañar verduras y platos al horno.