Los contramuslos de pollo al txacolí son de esos platos que huelen a comida de domingo, pero con un giro especial: una salsa con personalidad, redonda y elegante, que convierte un guiso de pollo en una receta perfecta para lucirte sin complicarte. El secreto está en respetar los tiempos de reducción del vino y en buscar ese punto en el que la salsa queda sedosa, con el pollo bien dorado y jugoso.
Por qué triunfan los contramuslos de pollo al txacolí
Esta preparación destaca por el equilibrio entre intensidad y suavidad: el vino aporta carácter y un toque aromático que eleva el conjunto, mientras que la parte cremosa del guiso lo hace muy amable al paladar. Además, el pollo en contramuslo suele quedar especialmente tierno, ideal para guisos y salsas. Si te apetecen más ideas similares, en la categoría de recetas de carnes blancas encontrarás opciones muy versátiles para el día a día y para ocasiones especiales.
Cómo servir los contramuslos de pollo al txacolí para que parezcan de celebración
El emplatado marca la diferencia: una base de salsa, el pollo bien colocado y un acompañamiento servido con intención. Es un plato ideal para comidas familiares, cenas con invitados o cuando quieres algo reconfortante en temporada fría, sin caer en preparaciones pesadas. Si estás pensando en menús completos, explora también la selección de segundos platos para combinar con una guarnición sencilla y un entrante ligero.
Una receta con personalidad y un toque equilibrado
Cuando un plato tiene salsa, la clave es que no sea un “fondo” sin más, sino una parte protagonista. Por eso conviene cuidar la reducción, respetar el punto del pollo y buscar una textura final agradable. Si te interesa profundizar en hábitos y elecciones saludables dentro de un patrón mediterráneo, puedes profundizar en los alimentos que pones en tus platos. En este caso el ingrediente estrella es el vino el txakoli o chacolí, que es un vino de baja graduación alcohólica (10,5º), ligeramente ácidoy con intensos aromas a cítricos, hierbas y flores.
- Perfecto para preparar con antelación y recalentar suavemente sin perder jugosidad.
- Ideal para servir en mesa: gusta a casi todos y admite un emplatado muy vistoso.
- Gran opción de invierno cuando apetece un guiso sabroso, pero bien equilibrado.
Si buscas un plato que sea reconfortante, con un punto distinto y apto para compartir, los contramuslos de pollo al txacolí encajan de maravilla: sabor, presencia y esa sensación de “receta especial” sin necesidad de técnicas complicadas.
Ingredientes
Para 8 raciones (cantidades orientativas).-
800 g de contramuslos de pollo
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200 g de cebolla
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50 g de puerro
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500 g de champiñones laminados
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300 g de peras
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500 g de caldo de ave
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200 g de leche evaporada
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50 g de vino txakolí
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1 cdta de harina
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50 g de aceite de oliva
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20 g de margarina light
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Sal
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Pimienta
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Almíbar:
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200 g de agua
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200 g de azúcar
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1 rama de canela
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1 limón (zumo)
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2 clavos
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Sal
Preparación
Elige el método de cocinado.- Limpia y seca los contramuslos y salpimienta.
- Dora el pollo en 2 cucharadas de aceite y reserva.
- Pica cebolla y puerro, póchalos en 1 cucharada de aceite hasta transparentes.
- Añade la harina, mezcla 1 minuto; riega con el txakolí y deja reducir.
- Incorpora el pollo, agrega el caldo sin llegar a cubrir y cocina a fuego medio hasta que esté tierno.
- Limpia los champiñones, saltéalos con 1 cucharada de aceite y añádelos al guiso.
- Incorpora la leche evaporada, rectifica de sal y pimienta y reduce unos 15 minutos.
- Para el almíbar, calienta el agua con el azúcar, la canela, el zumo de limón, los clavos y una pizca de sal durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Pela y parte las peras, descorazónalas y cuécelas en el almíbar otros 10 minutos, hasta tiernas.
- Corta las peras en láminas, colócalas en una bandeja con un poco de margarina y dora en el horno.
- Sirve el pollo con su salsa y la guarnición de peras en almíbar.
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 8 raciones.- Energía: 401 kcal
- Proteínas: 23 g
- Hidratos de carbono: 42 g
- Grasas: 15 g
- Fibra: 4 g
- Sal: 1.5 g
Consejos y variaciones
- Reduce bien el txakolí antes de añadir el caldo para que el sabor quede más concentrado.
- Si quieres una salsa más ligada, deja reducir unos minutos extra al final (sin añadir nada).
- Para un acabado más “de restaurante”, sirve el pollo napado y los champiñones repartidos, evitando “ahogar” la piel.
- Las peras quedan mejor si se doran justo antes de servir, para mantener contraste de textura.
- Puedes variar el vino (como sugiere la receta) manteniendo el mismo procedimiento y sin cambiar el resto de ingredientes.