La berza con calabaza es uno de esos guisos de cuchara que apetecen cuando bajan las temperaturas: caldo sabroso, legumbre tierna y verduras que aportan cuerpo sin necesidad de complicarse. Si ya tienes un buen caldo de puchero, esta receta se convierte en una forma inteligente de aprovecharlo y llevar a la mesa un plato completo, reconfortante y con un sabor muy casero.
Berza con calabaza: por qué apetece tanto en invierno
El punto especial de este plato está en el equilibrio: la calabaza suaviza el caldo, los garbanzos aportan textura y saciedad, y las verduras redondean el bocado sin hacerlo pesado. Es una opción perfecta para comidas en familia, para cocinar una vez y tener varios platos listos, o para esos días en los que te apetece “comer de cuchara” y sentir que te sienta bien. Si te gustan los platos cálidos y fáciles de repetir, puedes encontrar más ideas en recetas de sopas reconfortantes.
Cómo potenciar la berza con calabaza sin complicaciones
Cuando el caldo es bueno, el resto es cuestión de tiempos: cortes grandes para que la calabaza y la patata no se deshagan demasiado, y una cocción tranquila para que el caldo quede bien trabado. Si buscas otras propuestas del mismo estilo para organizar el menú semanal, echa un vistazo a primeros platos, donde encajan recetas pensadas para el día a día.
Un plato de cuchara que encaja en una alimentación equilibrada
Las recetas con legumbres y verduras suelen ser una base excelente para un menú variado: aportan fibra y ayudan a mantener la saciedad, algo muy útil en comidas principales.
- Ideal para cocinar con antelación y recalentar al día siguiente.
- Perfecta para días fríos cuando buscas un plato completo y sencillo.
- Muy agradecida para aprovechar un buen caldo de puchero.
Si te apetece una receta de cuchara de las que reconfortan de verdad, la berza con calabaza es una apuesta segura: tradicional, fácil y con un sabor que mejora incluso tras reposar.
Nota de interés:
Los platos de cuchara (como legumbres guisadas, sopas, cremas y potajes) son una forma sencilla y muy completa de comer bien: suelen combinar verduras, proteínas y carbohidratos de calidad en una sola receta, aportan fibra que mejora la digestión y la saciedad, y ayudan a mantener una buena hidratación porque llevan caldo. Además, al cocinarse a fuego lento, resultan fáciles de digerir y son ideales para planificar menús equilibrados, aprovechar ingredientes de temporada y comer casero con más frecuencia. Además de todo esto aquí te cuento una curiosidad muy interesante sobre lo platos de cuchara.
Ingredientes
Para 4 raciones (cantidades orientativas).-
1500 g de caldo de puchero
-
500 g de garbanzos cocidos
-
250 g de calabaza
-
250 g de judías verdes
-
100 g de patata
Preparación
Elige el método de cocinado.- Para esta receta partimos de caldo de puchero que hayamos echo otro día o ese mismo día.
- Ponemos en una olla aparte del puchero el caldo con garbanzos.
- Cortamos la calabaza a trozos grandes y añadimos en la olla.
- Pelamos y cortamos la patata en trozos grandes y la agregamos a la olla.
- Quitamos el piquito de las judías verdes, las lavamos, abrimos por la mitad y luego las cortamos en bastoncitos. las sumamos a la olla.
- Cocinamos durante 60-70 minutos, hasta que la verdura esté tierna y el caldo bien trabado.
Versión Thermomix
- Parte de caldo de puchero preparado el mismo día o de otra ocasión.
- Pon en el vaso el caldo con los garbanzos, la calabaza en trozos grandes, la patata en trozos grandes.
- Limpia las judías verdes, retira las puntas, ábrelas por la mitad, córtalas en bastoncitos y añádelas.
- Cocina. 30 min / 100 ºC / / vel
- Si la verdura no está tierna, prolonga la cocción. 10 min / 100 ºC / / vel
Información nutricional
Valores aproximados por ración para 4 raciones.- Energía: 267 kcal
- Proteínas: 15 g
- Hidratos de carbono: 44 g
- Grasas: 4 g
- Fibra: 12 g
- Sal: 3.9 g
Consejos y variaciones
- Usa caldo de puchero casero para un sabor más auténtico.
- Añade un toque de pimentón para realzar el conjunto sin complicar la receta.
- Prueba con distintas calabazas para ajustar dulzor y textura.
- Termina con un chorrito de aceite de oliva al servir para un acabado más redondo.