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Por qué los churros aumentan el colesterol (aunque el aceite no tenga colesterol)

Mar Cobos

Churros y desayuno frito: ejemplo de por qué los churros aumentan el colesterol y pueden subir LDL y triglicéridos
El problema no es que el aceite “tenga colesterol”, sino el combo de harinas refinadas + fritura + frecuencia.

Por qué los churros aumentan el colesterol: la explicación que sí tiene sentido

Por qué los churros aumentan el colesterol es una duda muy común, y para entenderlo hay que mirar dos cosas: la cantidad de hidratos que aportan y lo que ocurre cuando ese alimento se fríe.

Primero, una idea clave: ni el aceite (oliva o girasol) contiene colesterol, ni la harina (hidratos de carbono) tiene colesterol. Aun así, si comes churros con frecuencia, es más fácil que suban tus niveles de LDL (colesterol malo) y también los triglicéridos.

¿Por qué? Porque cuando consumes hidratos de carbono en exceso, aumentan los azúcares circulantes. El organismo intenta compensar esa glucosa y una parte termina en el hígado, donde puede transformarse en grasa. Ese proceso favorece la síntesis de triglicéridos y contribuye a empeorar el perfil lipídico (LDL y colesterol total), sobre todo si se repite día tras día.

Conclusión rápida: no es que la harina tenga colesterol, es que el exceso sostenido de energía, especialmente con productos refinados, puede empeorar tus analíticas.

Por qué los churros aumentan el colesterol: qué pasa cuando además son fritos

Ahora viene la segunda parte (y aquí mucha gente se pierde): la fritura. Los aceites tienen un punto de humo, que señala cuándo una grasa empieza a degradarse. Si el aceite se sobrecalienta o se reutiliza muchas veces, aumentan compuestos indeseables y puede favorecerse la formación de grasas trans.

Las grasas trans se asocian a un perfil cardiovascular peor, porque pueden:

  • Elevar el colesterol LDL,
  • Subir el colesterol total,
  • Aumentar los triglicéridos.

Si quieres profundizar en este punto, te lo explico aquí con detalle: grasas trans: colesterol en vena.

Por qué los churros aumentan el colesterol: la transformación del alimento al cocinar

Cuando cocinas un alimento elaborado a base de harinas (sin grasa en su composición original), como un churro, al entrar en contacto con el aceite, parte de ese aceite pasa al alimento. Resultado: lo que era solo masa de harina y agua se convierte en un producto con hidratos de carbono y grasa, y además con alta densidad calórica.

Por eso el churro final no es igual que la masa antes de freír: su composición cambia. Y si la fritura es fuera de casa, el riesgo aumenta porque normalmente no sabes qué aceite usan, si lo reutilizan o a qué temperatura lo trabajan.

Conclusión práctica: no es solo el churro, es el combo de harinas refinadas, fritura y frecuencia de consumo.

¿Por qué los fritos aumentan el colesterol?

El colesterol LDL puede acumularse en las paredes de las arterias, formando placas que dificultan la circulación. Por eso, si tu objetivo es mejorar analíticas, lo más inteligente no es vivir con miedo, sino elegir métodos de cocción que te ayuden.

Las mejores preparaciones para cuidar LDL y triglicéridos suelen ser:

  • Vapor,
  • Parrilla o plancha,
  • Horno (mejor usando caldo o verduras como base y menos aceite),
  • Hervido.

Además, si tienes también la tensión alta, aquí tienes una lectura que te interesa: qué es la hipertensión arterial o tensión alta.

Triglicéridos y colesterol: el dúo que mucha gente se olvida de mirar

Un punto importante: los triglicéridos altos suelen ir de la mano de un peor control del colesterol. Esto se ve mucho cuando hay exceso de ultraprocesados, alcohol, bollería, refrescos y harinas refinadas.

Como referencia externa, aquí tienes una guía fiable en español sobre colesterol y prevención cardiovascular: Fundación Española del Corazón: colesterol.

Desayuno y colesterol: lo que sí te recomiendo (sin dietas milagro)

Como Dietista-Nutricionista, mi propuesta es sencilla: desayuna con alimentos que te aporten saciedad real (proteína, fibra y grasas de calidad) y deja churros y fritos para ocasiones puntuales, no como rutina.

Algunas ideas más amables con tu colesterol pueden ser: pan integral con aceite de oliva virgen extra y tomate, yogur natural con fruta y frutos secos, avena cocida con fruta o tostadas con hummus o aguacate y algo de proteína.

Si quieres una guía completa para montar desayunos que te ayuden a cuidar analíticas, energía y apetito, empieza aquí: consejos para una alimentación saludable.

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¿Qué te cuesta más: dejar los fritos fuera de casa, controlar los dulces del desayuno o reducir harinas refinadas? Cuéntamelo y te respondo con 3 cambios concretos para tu caso, sin pasar hambre.

Etiquetas: por qué los churros aumentan el colesterol, churros y colesterol, colesterol LDL, colesterol alto, triglicéridos, grasas trans, fritos, hidratos de carbono refinados, salud cardiovascular, alimentación saludable.

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Lo que repites cada mañana en tu desayuno pesa más en tu colesterol que cualquier analítica: pequeños cambios constantes valen mucho más que prohibiciones extremas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comer churros si tengo el colesterol alto?

Si tienes el colesterol alto es mejor reservar los churros para ocasiones muy puntuales y en poca cantidad. Lo importante es que tu día a día esté basado en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, aceite de oliva virgen extra y otros alimentos poco procesados que mejoren tu perfil lipídico.

¿Qué influye más en el colesterol: el tipo de aceite o la cantidad de fritos?

Ambas cosas importan, pero suele pesar más la frecuencia y la cantidad de fritos que tomas. Usar aceite de oliva virgen extra es mejor opción, pero si fríes a menudo, reutilizas el aceite o tomas muchas raciones, tu colesterol LDL y los triglicéridos pueden empeorar igual.

¿Qué desayunos son mejores que los churros para cuidar el colesterol?

Algunas alternativas interesantes son: pan integral con aceite de oliva virgen extra y tomate, yogur natural con fruta y frutos secos, avena con fruta, tostadas con hummus, aguacate y una fuente de proteína o fruta fresca acompañada de un lácteo natural. Aportan fibra, proteína y grasas de calidad, y ayudan a controlar el apetito.