Productos lights: el gran engaño que debes conocer
abril 2, 2024

Como educadora nutricional, lo primero que quiero aclararte es qué son realmente los productos lights. Aunque se venden como alternativas saludables, muchas veces esconden más azúcar, más aditivos y más trampas de lo que muestran en la etiqueta.
Productos lights: qué significa realmente esta etiqueta
En teoría, un producto etiquetado como light o como productos lights implica que contiene al menos un 30 % menos de calorías, azúcares o grasas respecto a su versión original. Sin embargo, esto no significa necesariamente que sea un alimento saludable.
Un producto puede reducir grasa, pero añadir azúcar. Puede bajar calorías, pero incluir una lista interminable de aditivos o edulcorantes. Y esto, lejos de ayudarte a perder peso o comer mejor, puede confundir tus elecciones y alejarte de una alimentación realmente equilibrada.
Si quieres aprender a interpretar mejor estas declaraciones, te recomiendo leer este artículo donde te explico paso a paso cómo entender la etiqueta de un producto.
Productos lights altos en azúcar, grasas o aditivos
Para mantener el sabor y la textura, muchas marcas reformulan sus alimentos “ligeros” sustituyendo lo que quitan por ingredientes menos interesantes nutricionalmente. Estos son ejemplos claros de cómo los productos lights pueden engañarte:
- Galletas light: reducen grasa, pero añaden azúcar o harinas refinadas. Resultado: prácticamente las mismas calorías y una calidad nutricional muy pobre.
- Refrescos light o zero: no llevan azúcar, pero contienen edulcorantes como acesulfamo K o aspartamo, cuyo impacto a largo plazo todavía se investiga.
- Lácteos light: al quitar grasa pierden vitaminas liposolubles (A y D) y saciedad. Si además se añaden espesantes o azúcares, pueden ser menos interesantes que la versión original.
Antes de dejarte llevar por la palabra “light”, conviene mirar con lupa el listado de ingredientes y la tabla nutricional.
Con los productos lights puedes acabar consumiendo más calorías
Un efecto muy habitual es el “engaño psicológico”: como un alimento es light, sentimos que “no engorda” y, por eso, comemos más cantidad. Esto hace que, en muchos casos, el consumo calórico final sea igual o incluso mayor que si hubiéramos elegido la versión normal.
Esto ocurre especialmente cuando los productos lights se perciben como “seguros”, lo que lleva a:
- Servir raciones más grandes.
- Consumirlos con mayor frecuencia a lo largo del día.
- Creer que permiten compensar otros excesos o saltarse otras comidas.
Si nos quedamos solo con la etiqueta y no con el conjunto de la alimentación, es fácil perder la perspectiva.
No confíes ciegamente en los productos lights: aprende a leer etiquetas
Los productos lights pueden tener un lugar puntual en tu alimentación, pero nunca deberían sustituir un análisis crítico de la etiqueta. Lo importante no es que algo diga “light”, sino qué contiene realmente y qué papel juega en tu día a día.
Si te interesa mejorar tu alimentación con criterio y sin trampas, puedes visitar mis programas de acompañamiento nutricional, donde trabajamos juntas para elegir productos reales, saludables y adaptados a tus objetivos.
¿Qué significa realmente “light” en un envase?
Ten siempre en cuenta lo siguiente cuando veas productos lights en el supermercado:
- Debe especificar exactamente qué componente se ha reducido (azúcar, grasa, calorías, etc.).
- La reducción debe ser de, al menos, un 30 % respecto al producto de referencia.
- No implica automáticamente que sea saludable ni que te ayude a perder peso.
- Puede contener más azúcar, más aditivos o más edulcorantes para compensar el sabor y la textura.
👉 Si quieres seguir aprendiendo sobre alimentación sin mitos ni engaños, visita mi blog de nutrición, donde subo artículos prácticos para ayudarte a comer mejor con información veraz.
Elegir menos productos lights y más alimentos reales es una forma de cuidar tu salud desde la información y la tranquilidad, no desde el miedo a las calorías.
Preguntas frecuentes
¿Son realmente más saludables los productos light?
No necesariamente. Un producto light solo garantiza una reducción de, al menos, un 30 % de algún componente respecto a la versión original, pero puede seguir siendo ultraprocesado, con muchos azúcares añadidos, aditivos o edulcorantes y sin aportar saciedad ni nutrientes de calidad.
¿Cómo puedo saber si un producto light me está engañando?
Lee siempre la etiqueta completa: revisa la lista de ingredientes (cuanto más corta y reconocible, mejor), compara el azúcar, las grasas y las calorías con la versión normal y sospecha si han aumentado azúcares, almidones, aditivos o edulcorantes para compensar la reducción de grasa o calorías.
¿Es mejor elegir productos light o la versión normal?
Depende del producto y del contexto. A veces la versión normal, tomada en pequeña cantidad y dentro de una alimentación basada en alimentos reales, es una opción más interesante que abusar de su versión light. Lo prioritario es la calidad global de tu dieta, no solo la palabra del envase.